Anthoine Hubert - MotorPlanet
Pablo Hidalgo
Author: Pablo Hidalgo
Director General y Redactor Jefe

Descríbete en tres palabras le dijeron a Anthoine Hubert hace dos años en una entrevista. A lo que el francés contestó: "tranquilo, tímido y apasionado". Apasionado por el mundo del automovilismo, tranquilo al volante y tímido en las distancias cortas antes de romper el hielo. Así era él, sencillo y con la ambición de llegar a la Fórmula 1. Un ganador nato.

Su trayecto no fue sencillo. Procedente de una familia humilde, el francés nunca tuvo la tranquilidad de contar siempre con el presupuesto necesario para correr. Su buen hacer dentro de los monoplazas fue labrando el camino para obtener el dinero que le facilitara dar un pasito hacia adelante cada día en el mundo del motor.

"Sin el mayor presupuesto, ya estoy bastante contento de haber llegado a la GP3, y de poder luchar en un campeonato contra gente que tiene mucho más dinero. Siempre es un logro conseguir el presupuesto necesario para pasar de categoría", comentó en su día.

Anthoine Hubert ha ganado al menos una carrera en todas las categorías que ha pisado. Si no lo hizo en su primer año, no se dio por vencido y repitió hasta conseguirlo. Sus datos fueron cuanto menos alentadores hasta su desembarco en Fórmula 2 esta campaña.

11 victorias en la Fórmula 4 Francesa donde arrasó en 2013, dos triunfos en la Fórmula Renault 2.0 en 2015, uno en su año debut en el Campeonato Europeo FIA Fórmula 3 en 2016, dos en la GP3 en 2018 y este año ya había conseguido dos más en su primera temporada en la categoría satélite de la Fórmula 1.

Nos hemos quedado con ganas de saber si ese par de victorias podría haber sido mayor al final de año. Y aún más, con conocer si este dato que portaba el galo se consumaba también en un futuro en el Gran Circo. Su objetivo, su pasión, eso por lo que tanto había luchado y le ha costado la vida.

Y vaya si luchó. Las estadísticas son muy bonitas, pero lo son aún más los hechos y los méritos realizados para conseguirlas. El galo fue cuarto en 2017, su año debut, en GP3 ante rivales como George Russell, Jack Aitken y Nikei Fukuzumi y presentó su candidatura para 2018, la temporada en la que Hubert dejó enormes destellos de calidad y se ganó la confianza de los grandes.

El de Lyon solo cosechó dos victorias: una en casa, en Paul Ricard, y otra en Silverstone. Sin embargo, su regularidad y determinación carrera tras carrera hizo que se convirtiera en campeón de GP3. Superó a nombres como Nikita Mazepin, Callum Ilott y un largo etcétera. 

Gracias a esto, Renault tocó a su puerta. La marca del rombo vio en él ese talento que muy pocos tienen para hacer alcanzar la Fórmula 1. Quizás en busca de emular los pasos que dio en su día un hombre que todos conocemos y paisano de Hubert, Esteban Ocon.

Llegó entonces la oportunidad de la Fórmula 2 en 2019, el paso previo al sueño de todo niño amante del automovilismo. Junto al equipo Arden, el francés se convirtió rápidamente en un nombre muy a seguir de cerca en la categoría satélite del Gran Circo desde su debut en Baréin donde fue cuarto en su primera carrera. Más tarde, se subió a lo más alto del podio en Mónacoy logró un triunfo emocionante, el último de su vidaen Paul Ricard delante de su público local.

Hubert nos dijo adiós ayer tras 145 carreras disputadas como profesional en un terrible accidente que marcará un antes y un después en sus rivales y compañeros así como en la seguridad de los monoplazas. El francés era muy rápido, tanto que ya se encuentra una vuelta por delante de todos nosotros. Descansa en paz, Anthoine.