Alonso, ganador de Le Mans
Pablo Hidalgo
Author: Pablo Hidalgo
Director General y Redactor Jefe

Se cierra un capítulo más en la carrera deportiva de Fernando Alonso –de momento como él ya ha confirmado–. Le Mans ya es una medalla más por partida doble en el álbum de insignias del asturiano y el Campeonato de Resistencia es ya una realidad. Después de la honda decepción de Indianápolis, horas y horas al volante con final feliz le han devuelto la sonrisa.

La suerte ha estado de su parte, no hay duda. Pero como él bien ha apuntado ya era hora de tener algo de fortuna después de tantos años en los que nada salía bien. Y ha sido fuera de la Fórmula 1 donde ha encontrado este factor del que ha carecido durante mucho tiempo y que en el deporte juega un papel determinante. A su vez, contar con la máquina más completa de Toyota le ha facilitado estar en un puesto privilegiado durante toda la supertemporada 2018-2019 del WEC.

Ganar no es fácil nunca y muestra de ello fue el gran rendimiento del Toyota 7 a lo largo de todas las 24 horas de carrera en el circuito de la Sarthe. Dos pinchazos frustraron el sueño de ‘Pechito’ López, Kamui Kobayashi y Mike Conway de alzarse con el grandioso trofeo de la mítica carrera gala. "La carrera eligió al ganador", no lo pudo explicar mejor Alonso.

La verdad es que el ovetense no ha brillado tanto en esta edición como sí que lo hizo el año pasado. El ritmo de la noche que tanto él esperaba se vio frustrado por un par de situaciones cuanto menos molestas. La primera de ellas fue que Alonso entró al coche mucho más tarde de lo que él quería. Toyota le dio la opción a Sébastien Buemi de mantenerse en pista durante un stint de gomas frescas extra y este no dudo en aceptar. Consecuencia, enfado del astur antes de subirse al coche cerca de las 3 de la madrugada.

Por otro lugar, una puerta mal cerrada no dejó a Alonso sacar el máximo partido a su TS050 Hybrid. La carga aerodinámica perdida junto al déficit de velocidad con respecto al Toyota 7 en las rectas no permitió a Fernando recortar la distancia deseada para rebasar a sus compañeros –y también rivales– del otro prototipo de la marca nipona. Kobayashi, López y Conway se quedaron con la miel en los labios cuando todo parecía que estaba todo el pescado vendido. Pero como bien cantamos en la 'noche canalla': "Esto es Le Mans".

Después de la tormenta llegó la calma. La vergüenza que tuvo que soportar Alonso debido a la pésima imagen de McLaren en tierras americanas se ha visto ahora constrastada con el reconocimiento al buen hacer que se ve reflejado con el título de campeón mundial de resistencia. Fernando es el único piloto de la historia en haber ganado tanto este Campeonato como el de Fórmula 1. La estadística habla por sí sola.

Una sonrisa se ha vuelto a pintar en la cara de Fernando después de que los de Woking le frustraran ese sueño que desde hace varios años se ha convertido en una obsesión. La Triple Corona. Falta la última joya para igualar el hito logrado únicamente por Graham Hill. Eso sí, el español ha ganado dos veces en Mónaco, dos veces en Le Mans y... ¿querrá el equilibrio perfecto en caso de vencer por vez primera las 500 Millas de Indianápolis? Además de curioso, sería la "triple-doble"–y no, no hablo de baloncesto–.

firma digital pablo h 2

Fdo: Pablo Hidalgo Daza.